EL NUEVO PARAÍSO Y SU RÍO DE AGUA DE VIDA (APOCALIPSIS 22)
1- Después me mostró un río limpio de agua de
vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
2- En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el
árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas
del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Del trono de Dios salía un río de agua de vida, limpia, resplandeciente
como el cristal. El agua de vida no procede de ninguna otra fuente excepto del
trono de Dios, toda otra agua dejó de ser.
En medio de la calle de la ciudad estaba un árbol de la vida, que
produce o producirá doce frutos. Pareciera, que se volverá a la dieta que
originalmente estaba instituido en el Edén (Paraíso).
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Génesis 1:29- Y dijo Dios: He aquí que os he dado
toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que
hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
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Génesis 1:30- Y a toda bestia de la tierra, y a
todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en
que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.
El árbol de la vida producirá doce frutas, por ende, habrá una dieta
variada en la nueva tierra.
Con respecto a las hojas del árbol era para sanidad de las naciones.
¿Qué naciones? La variedad de salvos de diferentes naciones que vivirán en la
nueva tierra. Es probable que, como ellos, los cuerpos que moran en la tierra,
pueda que requieran renovación de tiempo en tiempo, ya que será diferente a los
que habitan en la Nueva Jerusalén, allí vamos a ser como Cristo. Por ello es
que ellos van a la ciudad no sólo para adorar, sino al igual para ser renovados
espiritualmente. Es imperante que se aclare que la posibilidad de que el pecado
pueda resurgir en la nueva tierra es imposible, jamás volverá a ser.
3- Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en
ella, y sus siervos le servirán,
4- y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.
5- No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz
del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los
siglos.
La primera creación fue arruinada por la maldición del pecado, esta
vieja tierra en la cual habitamos lleva las cicatrices de la maldición del
pecado.
La nueva creación no llevará la cicatriz del pecado, el pecado nunca más
volverá a tener entrada. Estaba impotencia en el jardín del Edén en el árbol
del bien y del mal. La presencia de Dios y el Cordero, será suficiente para
impedirlo.
“…y sus siervos le servirán”. El cielo no será un lugar desocupación,
que no habrá nada que hacer, es todo lo contrario, hay actividad sin cesar.
Allí no habrá necesidad para descansar. El servicio llevado a cabo será
interminable como lo haya estructurado el Señor, todos en la asignación dado
por el Señor en la eternidad, y lo maravilloso de todo esto es que será una
obra ininterrumpida para el Señor como siempre debió de ser, y que en la
eternidad el cien por ciento se cumplirá. No habrá agotamiento, lo que habrá es
renovación.
No habrá necesidad de luz de lámpara, ni de luz de sol, porque Dios el
Señor los iluminará. La sola presencia del Señor implica luz de su gloria que
jamás cesa, deja de ser; esto es maravilloso, habitar en la luz de su presencia
por toda la eternidad, gloria a Dios. Todo esto es lo que le espera a la
iglesia de Dios, a los redimidos por la sangre del Cordero de Dios.
La
venida de Cristo está cerca:
6- Y me dijo: Estas
palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los
profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto.
7- ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la
profecía de este libro.
Lo
importante a notar aquí es esto, he aquí vengo pronto, el tiempo transcurrido
de los hechos apocalípticos tendrá una corta duración, tres años y medio. Yo
vengo, dentro de poco estaré aquí. El marco de tiempo humanamente pareciera
largo, en el plano espiritual es sumamente corto.
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2Pedro 3:8- Mas, oh amados, no ignoréis esto: que
para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
8- Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído
y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas
cosas.
9- Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus
hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a
Dios.
10- Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el
tiempo está cerca.
11- El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo
todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo,
santifíquese todavía.
Juan es un oyente y un espectador de las
escenas de este libro, Juan vio y oyó. El quedó impresionado con todo a lo que
quedó expuesto, por ello es que su espíritu de santidad y adoración se activaba
en él para inclinarse a los pies del ángel, pero, el ángel le hizo saber, yo
soy tu consiervo, de tus hermanos los profetas y de los que guardan. Y como
todo ángel al servicio del Señor, le indicó: Adora a Dios. Cristo es el objeto
central del libro de apocalipsis, mantengamos esto presente en todo momento.
Juan recibió instrucción de no sellar el libro, ¿Por qué? Por que
estamos cerca del cumplimiento para la iglesia de los capítulos de apocalipsis
2 y 3.
Para el creyente las
Palabras de Jesús tocante a justo, santo, en la eternidad no hay estancamiento,
siempre se estará en crecimiento, y se requiere una eternidad para ello.
Empero, para el injusto, para el inmundo, su condición jamás cambiará en su mal
al igual incrementará en su castigo eterno. Haber tenido oportunidad y
rechazarlo para habitar por la eternidad incrementando en el pecado que habita
en ellos por la eternidad.
12- He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a
cada uno según sea su obra.
Estas son las
palabras de Jesús, he aquí Yo vengo pronto, y junto con su retorno los
galardones, estas son las recompensas a cada uno según sus obras.
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Efesios 3: 10-14.
13- Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el
último.
El
Señor hizo esta declaración al inicio de apocalipsis, y lo vuelve a repetir al
final del libro. Revela su deidad, su poder y autoridad, su eternidad.
14- Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol
de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
Sólo los creyentes
que han sido lavados en la sangre de Cristo tienen acceso a la ciudad santa.
15- Mas los perros estarán
fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, idólatras, y todo
aquel que ama y hace mentira.
El término perro es
usado en varios lugares, esta expresión es para los gentiles.
16- Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en
las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente
de la mañana.
Yo soy la raíz y el
linaje de David, eso lo une con el Antiguo Testamento, la estrella de la
mañana, y eso es lo que es Él para la iglesia. La estrella
resplandeciente de la mañana siempre aparece a la hora más oscura de la mañana,
cuando aparece, indica que el sol saldrá pronto. Para los creyentes Él es la
estrella resplandeciente de la mañana, que vendrá en un momento muy oscuro de
este mundo, al igual de una vida.
17- Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y
el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del
agua de la vida gratuitamente.
La esposa aquí es la
iglesia, la invitación aún se está extendiendo. La siguiente invitación es
doble: Y el que oye, diga: Ven. Y el que
tiene sed, venga… Esta es una invitación doble, una invitación para que Cristo
venga, y una invitación a los pecadores para que vengan a Cristo, antes que Él
regrese.
18- Yo testifico a todo
aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a
estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
19- Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que
están escritas en este libro.
Aquí tenemos la
invitación y advertencia final. Lo imperante en toda esta porción es el hecho
de no añadir o eliminar, quitar; dice el Señor que las consecuencias serían
plagas escritas les traerá sobre sus vidas, esto es para los que añadan. Y para
los que quiten, Dios les quitará su parte del libro de la vida, de la santa
ciudad y de las cosas que están escritas en el libro.
20- El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en
breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
El Espíritu Santo está en este mundo y se une a
la oración de la iglesia, dice ven, ven, Señor Jesús. El Espíritu
Santo está en este mundo hoy, convirtiendo y convenciendo a los hombres.
21- La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
Necesitamos de la
gracia de Dios, su gracia ha favorecido, bendecido innumerables vidas a través
de su amor para con todos,
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