LOS SELLOS (SEIS SELLOS Y CUATRO JINETES) - SEGUNDA PARTE
Apocalipsis 6
Este capítulo se
desarrolla en la tierra, la escena de todo esto es terrenal, la iglesia ya no
está en la tierra, se está atravesando el periodo de la gran tribulación. Los
siete sellos abiertos abren el periodo de la gran tribulación, el Señor
Jesucristo es quien abre esos sellos, el único digno de abrir los sellos, de
allí salen los primeros cuatro caballos.
En ese periodo el Espíritu Santo no ha de restringir el mal, el hombre
podrá hacer a sus anchas, como al igual la maldad, el hombre de pecado tendrá
su mayor oportunidad.
E, Quinto Sello
9- Cuando
abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido
muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.
10- Y
clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, ¿no
juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?
El altar referido se encuentra en el
cielo y es donde Cristo ofreció su sangre por los pecados del mundo. En los
cielos se presenta literalmente la sangre.
Una referencia a este hecho:
·
Hebreos 9:23- Fue pues, necesario que
las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así (con
la sangre); pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios
que estos.
·
9:24- Porque no entró Cristo en el
santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para
presentar ahora por nosotros ante Dios; …
Los santos al que se hace referencia
son los santos del del Antiguo Testamento.
11- Y
se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco
de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos,
que también habían de ser muertos como ellos.
Los santos del Antiguo Testamento se
les entregaron vestiduras blancas, pero tenían que esperar sus hermanos de la
gran tribulación. ¿Por qué razón tendrán que esperar? Porque todos los santos
de la tribulación serán incluidos en la segunda resurrección.
F.
Sexto Sello
12- Miré cuando abrió el sexto
sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como
tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;
Nada que ha acontecido en la tierra se
ha de asemejar a ese gran día de la ira de Jehová. Las muertes y las
devastaciones serán algo nunca visto, pero, en su Palabra es anunciado para que
aún se pueda permanecer del lado en que su ira no se ha manifestado.
13- y las estrellas del cielo cayeron sobre la
tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un
fuerte viento.
Esto hechos representan el gran día de
la ira de Dios. Al inicio del periodo de la gran tribulación suceden todos
estos eventos y al final del periodo igual será.
Esto
es lo que será al principio de la gran tribulación:
· Joel 2:30- Y daré prodigios en el cielo y en la
tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.
· Joel 3:9-17. Habla del fin. Esto se llevará a cabo en el periodo
de la gran tribulación.
14- Y el cielo se desvaneció como un
pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su
lugar.
Esto
no es una ilustración, es lo que literalmente ha de acontecer.
· Nahum 1:5- Los montes tiemblan delante de Él, y los
collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo,
y todos lo que en él habitan.
Otra
ilustración del juicio tocante a este hecho:
· Apocalipsis 20:11- Y vi un gran trono blanco y al
que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el
cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
Trataron de huir de la ira del Señor y
dice la Palabra que no pudieron encontrar lugar, ¿Cómo o quién escapará de la
ira de Dios?
15- Y los reyes de la tierra, y los
grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre,
se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;
Todo
aquel que creía tener total control, ante la grandeza de su Hacedor, lamentable
en esta instancia su ira, buscaron dónde esconderse de Él. Lamentable n
buscaron cómo, no procuraron acercarse a Él.
16- y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre
nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el
trono, y de la ira del Cordero;
Ante
la santidad y autoridad del Cordero (Jesús), los malvados preferían morir para
no encarar o quedar expuestos al rostro del Señor.
17- porque el gran día de su ira ha
llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
Como se pudo apreciar en los versículos
15, ninguno pudo quedar expuesto a su Hacedor: Ni los reyes, los ricos, los
capitanes, los poderosos, todo siervo y todo libre; no hay arrepentimiento en
estos, vidas completamente vendidas al mal.
Comentarios
Publicar un comentario