LA MULTITUD INCONTABLE (GENTILES) (LOS SALVOS EN EL PERÍODO DE LA GRAN TRIBULACIÓN) (APOCALIPSIS 7) (SEGUNDA PARTE)
Apocalipsis 7:9-17
El
período de la gran tribulación es el período de aflicción sin precedente en la
historia, el cual se predice en el salmo 2:5, Apocalipsis 7:14 y
se describe en los capítulos 11-18 de Apocalipsis.
La
duración de la gran tribulación será de tres años y medio, o sea la última
mitad de la semana setenta de Daniel (Daniel 9:24-27, Apocalipsis 11:2,3),
y afectará al pueblo de Dios que habrá regresado de Palestina, en estado de
incredulidad.
Sin
embargo, la gran tribulación será también un período de salvación. En el
capítulo siete de Apocalipsis 7:4-8, aquí se ve un gran número
que Dios ha electo de la nación de Israel y de quienes dice que “han venido de
gran tribulación” (Apocalipsis 7:14), junto con una gran multitud
de gentiles (Apocalipsis 7:9).
Juan se le
permitió ahora ver a una gran multitud, incontable; provenían de todas las
naciones. Juan especifica que repentinamente aparecieron esta numerosa
población de personas y su vestido era blanco, estaban frente al Cordero.
10- y a grandes voces gritaban: «La salvación proviene de
nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.
De manera unísona todos clamaban sin alteración alguna
dirigiendo toda gloria y honra al Soberano, especifica la Palabra gritaban, a
grandes voces declaraban. ¿Cómo contener
gozo, agradecimiento, salvación, redención, amor? Esto no será emoción, será
total entrega sin limitación alguna. Y ese grito será el sonido más hermoso que
ellos mismos jamás habían oído, todo será de manera harmonizada, los decibeles
estarán en perfecto orden, será un sonido glorioso al que todo lo merece,
recibiendo de estos liberados del período de la gran tribulación.
11- Todos los ángeles
estaban de pie, alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres
vivientes, y delante del trono inclinaron el rostro y adoraron a Dios.
12- Decían: «¡Amén! A nuestro Dios sean dadas la bendición y
la gloria, la sabiduría y la acción de gracias, y la honra, el poder y la
fortaleza, por los siglos de los siglos. ¡Amén!
13- Entonces uno de los ancianos me dijo: Y estos que están
vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son? ¿De dónde vienen?
Juan expuesto a todo cuanto acontecía frente a la visión o
revelación, completamente absorbido con todo cuanto estaba aconteciendo y es
interrumpido, se le dirige unas preguntas al apóstol, y Juan aún con las
limitaciones humanas de poder entender todo cuanto acontecía ante él, responde
al interrogante que se le había presentado, le responde: “Señor, tú lo sabes”.
Básicamente la respuesta implica lo desconozco, pero, tú si tienes, posees la
respuesta. Lo que tengo hasta el momento es lo que el Señor me ha revelado y a
medida que va instruyendo.
14- Yo le respondí: Señor, tú lo sabes. Entonces él me dijo: Estos
han salido de la gran tribulación. Son los que han lavado y emblanquecido sus
ropas en la sangre del Cordero.
·
Joel 2:30- Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego,
y columnas de humo.
·
2:31- El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que
venga el día grande y espantoso de Jehová.
·
2:32- Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo;
porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho
Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.
o
Gloria
a Dios que grandes multitudes serán salvas de todas las naciones durante ese
período.
o
La
iglesia no logró ser totalmente efectivos en su obra de ganar almas, pero,
serán alcanzados con el mensaje de la sangre de Cristo.
o
Será
un período más difícil para la salvación, ya que el anticristo estará en su
abominable labor, sin embargo, los que clamen, invoquen el nombre de Jehová
será salvo, porque forman parte del remante que Él ha llamado.
15- Por eso están delante del trono de Dios, y le rinden
culto en su templo de día y de noche; y el que está sentado en el trono los
protege con su presencia.
16- No volverán a tener hambre ni sed, ni les hará daño el
sol ni el calor los molestará, 17- porque el Cordero que está en medio del
trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo
secará de sus ojos toda lágrima.
o
Estos
salidos de la gran tribulación, vestidos de blanco por la sangre del Cordero,
ahora le rinden culto en su templo de día y de noche.
o
Están
protegidos con la presencia del está sentado en el trono.
o
No
volverán a tener hambre ni sed.
o
No
les hará daño el sol ni el calor los molestará.
o
Ahora
son pastoreados y son conducidos o serán conducidos a fuentes de agua de vida.
o
Y las lágrimas de sus ojos serán secadas por
Dios mismo.
Rescatados
en el período de la gran tribulación, empero, mejor para cada cual que aún no
ha hecho su decisión por Cristo, de no procrastinar y mantener presente que el
día de salvación es hoy, mañana no le es prometido a nadie.
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